jueves, 17 de enero de 2008

Mala suerte, buena suerte...

No se…pero a ultimas fechas incluyendo el año pasado se han venido suscitando una serie de hechos en mi vida que cualquiera diría o lo atribuiría a la “mala suerte” cosa que no suelo tomar en cuenta ya que pienso que en nuestra actitud va la fortuna, en este caso, el mío es siempre positiva. El día de hoy volvió a suceder algo que de alguna manera me colmo la paciencia por un instante, un golpe por detrás en uno de mis autos, el mas preciado! al momento me enoje, me baje y casi voy y le grito a la ventanilla al automovilista que me pego y oh sorpresa! Descendió del auto (un BMW) un señor de unos 65 años aproximadamente y me dejo callado diciendo: no se preocupe joven ahora lo arreglamos, fue una distracción mía y le ofrezco una disculpa; no cabe duda que la educación, la experiencia y la clase no se compran! Además…casualmente entro en el tema de “la suerte” comento: como un instante cambia el día yo, a pesar de haber vivido tantos años y manejar durante más de 40 años, nunca había chocado y no creo en cosas como “la buena” o “la mala suerte” así que a ponerle remedio y a ocuparnos de ponerle buena cara a esto que es solamente un “reacomodo de las cosas” un aviso de que debemos manejar con mas atención.

El señor amablemente se dispuso a pagar toda la reparación de mi coche.

Moraleja: Que “buena suerte” encontrarme a un ciudadano así no creen? jajaja

martes, 1 de enero de 2008

Y ahí vamos de nuevo…

Era la noche de un 31 de diciembre mas y decidí salirme unos minutos antes de las 12 de casa para pasar un fin/principio de año diferente, me subí al 2º piso del periférico y maneje muuuuy despacio…muuuuuy despacio (se podía) y empecé a recordar y a reflexionar sobre todo lo que ha venido pasando en mi vida en los últimos años, la muerte de mi papa, el nacimiento de ese maravilloso ser (Leonardo) y dure así un buen rato, al menos lo que dure circulando sobre el “disturbiador vial” y me fue muy reconfortante llorar (por lo que me agobia) y suspirar (por lo que anhelo) pero al pensar que el salirme de casa para pasarme la noche así, fue ya una forma diferente de empezar un nuevo año y eso me puso las pilas para pensar que pase lo que pase seguire! Siempre y cuando Dios me de la oportunidad de vivir intensamente como esa noche!